Cocina mexicana: Un Patrimonio de la Humanidad

La comida mexicana es inmensa y profunda en la variedad de sabores, texturas, condimentos y elementos que pueden despreciar de ella. La cultura gastronómica de nuestro país, es conocida alrededor del mundo; en algunos casos, la comida se vuelve un elemento ambiguo que es interpretado de maneras poco ortodoxas, como son los tacos americanos donde una idea es adaptada por su propia cultura.

Cocina Mexicana Patrimonio de la Humanidad 

Sin embargo, diferentes chefs y restaurantes alrededor del mundo, buscan replicar el verdadero estilo culinario de México, debido a la gran cantidad de sabores que existen aquí.

Es por eso que en el año de 2010, la gastronomía mexicana se convirtió en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad , un reconocimiento por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO) que dictamina que la cocina tradicional mexicana es más que simple comida, y sus elementos culturales la hacen necesarios para mantener la identidad de los pueblos frente al avance de la historia.

La UNESCO ha aclarado que no es toda la comida mexicana, sino la comida tradicional, puesto que el título de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, constancia de las tradiciones y expresiones orales que le dan un pueblo su identidad. México es el país latinoamericano con más registros en las listas, incluyendo la charrería, el mariachi, la pirekua, el canto tradicional purépecha, la fiesta tradicional parachicos, el ritual de los voladores de Papantla, las tradiciones otomí y las fiestas del día de muertos .

¿Cómo es posible que la comida tradicional mexicana se convierta en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad?

Primeramente, la escritora, periodista y diplomática mexicana, fundadora del Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana de la UNESCO, Gloria López Morales, ha dedicado veinte años de su vida a la promoción y rescate de la comida tradicional mexicana.

Desde el año 2004, se hizo un primer acercamiento a este reconocimiento, dentro de una de las convenciones del patrimonio humanitario de la UNESCO. Sin embargo, no fue hasta que en 2010, después de un extenso análisis de la comida mexicana, se instaló como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Nuestra comida fue seleccionada debido a diversos elementos como la riqueza histórica de los alimentos, que data de milenios de preparación; la cantidad nutritiva de los alimentos, que hacen de la misma una dieta importante para la humanidad; y la actualización de técnicas ancestrales y contemporáneas, que permiten que los alimentos tengan presencia y evolución mientras respetan sus raíces precoloniales.

En una entrevista con Forbes, la experta declara una cierta cantidad de elementos a los que se enfrenta la cocina mexicana, para poder continuar siendo viable como elemento cultural de México:

Dentro de la integralidad de los desafíos a los que se enfrenta la gastronomía mexicana hoy en día hay varios flancos: medio ambiente, los cambios de patrones agrícolas para la producción de alimentos, la invasión de alimentos exógenos que vienen a romper el equilibrio de la dieta tradicional, obviamente también los asuntos del comercio transnacional que nos hacen importar un montón de nuestros productos y recibir un cambio de otros que no son los mejores para la alimentación del mexicano

De esta manera, es obvio que la gastronomía mexicana contiene elementos diversos que la hacen importante en la historia y cultura mexicana; sin embargo, también existen riesgos naturales, ecológicos y globalizantes que hacen difícil la preservación de la cocina mexicana.

Para poder mantener este reconocimiento, es necesario que exista el turismo gastronómico y que se fomente dentro de la comida tradicional; como en los estados de Yucatán, Tabasco, Puebla y Oaxaca, lo más visitado son sus restaurantes tradicionales.

Así pues, el país tiene una rica historia de la gastronomía; que abunda con platillos que datan de recetas ancestrales, como la tortilla nixtamalizada, acompañada de frijoles; pasando por la incursión de la conquista y la adaptación de los platillos europeos o turcos con los tacos de res y del pastor; pero siempre innovando, y siempre manteniendo un recurso de sabor extenso y con una gran profundidad en sus ingredientes.

Así sea unos taquitos, sean unas enchiladas o unos quelites, así sea un plato de cochinita pibil, un plato entomadado, un plato de mole o unas buenas tampiqueñas, unos sopes o unas quesadillas; la próxima vez que comas un platillo mexicano, recuerda que estás comiendo historia, estás comiendo cultura, estás comiendo Patrimonio de la Humanidad.


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